miércoles, 15 de noviembre de 2017

Pesadillas

Ya estaba acostumbrada a aquella palabra que describía con vagueza lo que pasaba. Pesadillas, malos sueños. El encierro sólo era un mal sueño, la sensación de ahogo era un mal sueño, el constante temor a que me viera en la calle sin su permiso, a que encontrara la comida que escondía bajo mi cama y que estaba prohibida, la sensación de pánico que se hacía presente en lo más profundo de mi ser cada vez que veía aquellos cuchillos expuestos en una vitrina cristalina como "decoración"... No, como advertencia, el pánico que me invadía cuando en aquella casa no quedaba nadie salvo él,el monstruo de mis pesadillas... El monstruo que se pasaba cada noche por aquella habitación que ocupaba y en la cual veía ojos demoníacos observándome desde cada rincón... Pesadillas... Eso quería que fuera lo que veía al cerrarlos ojos, no al abrirlos como era el caso. Mi vida era una constante pesadilla de la que sólo Hipnos me liberaba cada noche al cerrar los ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario